Con la sóla ausencia de los dos Antonios y el portero suplente, y la dudosa baja de Diego, nos presentamos bien reforzados con el portero titular y la delantera más temida de la liga.
Al poco de empezar comprendimos que el acoso y el desagaste sólo iba a ser soportado con gran desgaste físico y en nada estábamos en el 0-3.
Pero funcionó la máquina. Enlazamos tres pases seguidos, sin dormir la pelota, sin esperar al contrario, al primer toque y con pase adelantado. La magia de Fer, hizo el resto. Reapareció brevemente el killer.
Pero el Fer-Play no fue más que una ilusión que consiguió ponerles nerviosos y hacernos soñar con el empate e incluso la victoria en nuestro debut en la más alta competición.
Una serie de catastróficas desdichas, desorden, cansancio, baja forma física y el aceptar que éramos inferiores y que todos sus tiros eran dignos del mismísimo cristiano nos llevó a un injusto 2-13, que no refleja en absoluto la evolución del Masón en los últimos encuentros.
Sabemos hacerlo, y cada vez lo estamos consiguiendo. Una pena que el rival no estuviera a nuestra altura.
Buen trabajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario